Hoy, los Reyes Magos han pasado por mi casa cargados con un montón de regalos para todos. Ropa, colonias, viajes, películas, música, colgantes, pulseras...
Después de darnos todos los regalos entre nosotros, todos tan contentos y felices... me he ido a llorar a mi habitación. ¿A llorar por qué? Si me han traído un montón de cosas... ya, pero ninguna de esas cosas va a hacer que sea más feliz, al menos este año, no. Debería de estar muy contento e ilusionado después de abrir tantos regalos, pero no, no lo estoy, solo hay una persona que sería capaz de hacerme feliz en este momento, pero eso el dinero no lo puede comprar ni se puede conseguir tan facilmente, porque todo llega, todo pasa, y a mí de momento no me ha llegado ni me ha pasado.
Y cada vez lo intento pensar menos, pero esa esperanza de verte algún día no se irá de mí así porque sí. Solo puedo seguir adelante y que sea el destino el que decida por mí...
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